Me gusta capturar a las personas tal como son: una mirada, un gesto, la luz justa en el momento justo. Cada retrato busca contar algo real de quien tengo delante. Si buscas fotografías con personalidad y cercanía, hablamos.
Un buen retrato empieza antes de la cámara. Empieza cuando la persona deja de posar y se acomoda en su propio cuerpo. Mi trabajo es llegar a ese momento y estar listo cuando aparece.
Nadie necesita transformarse para salir bien. Necesita que alguien mire con atención. Trabajo con luz sencilla, conversación y tiempo suficiente para que la sesión deje de sentirse como una sesión. La mayoría de la gente llega diciendo que no es fotogénica. Casi ninguna se va pensando igual.
Estas imágenes son personas reales en sesiones reales: perfiles profesionales, retratos de autor, actores, músicos, equipos de trabajo, familias. Cada una salió de una tarde distinta, con su propia conversación.
Si buscas una foto que te represente de verdad, escríbeme y hablamos de la tuya.